About Reina

Adoro el sol y los libros, el calor y la luz, bailar, el chocolate... Me pierde el mal genio. Reina..., la del Sur, por supuesto. ¿Qué pensabas?

Nunca nos dejan en paz.

Quote

—El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás —replicó Ser Jorah—. A ellos no les importa que los grandes señores jueguen a su juego de tronos, mientras los dejen en paz. —Se encogió de hombros—. Pero nunca los dejan en paz.

Juego de Tronos.
George R.R. Martin

La calle del Espejo II.

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Espejos de su infancia, olor a trementina y aceites, a húmedos óleos, a libros antiguos y a barandillas floreadas… Contempla el final de ese maravilloso atardecer madrileño con la sonrisa aun dibujada en su boca mientras se deja atrapar de nuevo por el fluir incesante de sus pensamientos. Así, buceando entre cuadernos y diccionarios, aprovecha para enfrascarse otra vez en la escritura.

Natasha tenía la costumbre de escribir de manera mecánica, sin pensar si aquello que llevaba al papel sería el inicio de una segunda novela corta o acabaría en la nada; aunque bien mirado, podría ser el final de un largo relato inconcluso y abandonado desde hacía meses. No lo tenía muy claro aunque tampoco le preocupaba en exceso. En alguna parte encajaría, de eso sí estaba segura.

Murasaki Shikibu y el mundo de Genji.

“Tras leer a Murasaki ya nunca se siente igual el amor ni el enamoramiento. Ella es el genio del deseo y nosotros sus aprendices, incluso antes de leerla por primera vez”. Harold Bloom.

El Genji Monogatari es una extraordinaria novela escrita en el siglo XI –entre los años 1003 y 1008- que, entre prosa, poesía y más de cuatro mil páginas, nos relata la historia de Genji, el Príncipe Resplandeciente. Considerada la obra maestra indiscutible de la narrativa nipona de todos los tiempos, autores ilustres como Octavio Paz, Borges, Marguerite Yourcenar o Yeats la han comparado con los grandes clásicos occidentales: Cervantes, Balzac, Proust… También Harold Bloom, el controvertido crítico literario norteamericano, incluye a la autora de tan magnífica obra, Murasaki Shikibu, entre sus cien genios de la literatura al lado de Dante, Shakespeare, Beckett, García Lorca o Goethe. Aunque probablemente toda comparación sea vana pues los elementos que Murasaki maneja son tan propios de la cultura japonesa y de una época tan lejana que resulta muy difícil imaginarlos en el mundo occidental del siglo XXI.