Desayuno en Tiffany`s. Truman Capote

 

Han pasado 50 años (1961) desde que se rodó y estrenó Breakfast at Tiffany’s  —en español, Desayuno con diamantes— basada en la novela de Truman Capote y protagonizada por Audrey Hepburn y George Peppard. Para conmemorar el evento la Editorial Anagrama ha publicado una nueva edición del libro que inspiró el exitoso film norteamericano.

Desayuno en Tiffany’s (1958) es una nouvelle (novela corta) cautivadora, de una calidad literaria excepcional. Descripciones breves, diálogos frescos, ágiles, espontáneos y fluidos que narran la historia de Holly Golightly, una cautivadora mujer que vive en un barrio acomodado de Nueva York  junto a un gato sin nombre -símbolo de la ausencia de raíces-, rodeada de hombres adinerados, diplomáticos, aspirantes a estrellas de Hollywood y cazafortunas que suelen asistir a sus fiestas.

Libros para llevar

lLibrosLlegó el verano, el calor y el color, los días eternos y sus mágicas noches, las ansiadas vacaciones en la playa, en la montaña o en la ciudad… No importa dónde, todo brilla cuando dejamos de correr y recuperamos el tiempo, nuestro tiempo. Tiempo para todo lo que nos gusta y, como no, tiempo para disfrutar de la lectura.

Y, ¿qué me llevo? Bueno, pues no es precisamente una cuestión baladí pero a lo mejor os ayuda esta pequeña selección.

Entropía. El placer del caos.

Entropía
Según la RAE, Entropía es, entre otras acepciones, la medida del desorden de un sistema. Sin embargo, y sin contradecir a tan insigne institución,  la palabra en su origen (griego, por cierto) significaba giro, alternativa, cambio, evolución…

Y esto me va gustando más. Me gusta porque me da más juego, porque siempre me ha gustado jugar y fluir, fluir y mezclar, fluir y dejar fluir, jugar con las palabras y que las palabras fluyan desordenadas, sin sentido aparente. Y también me gusta el caos porque es el caos y su desordenado juego el único capaz de conseguir el equilibrio perfecto. Porque el azar, el destino, la suerte y el caos son los ingredientes principales de mi juego y mi Entropía. De la mía, de la tuya, de la nuestra y de la de Javier.

Porque Javier ha fundado una nueva Entropía para nosotros: “Revista de relatos ilustrados cuya finalidad es el fomento de la lectura, para los no iniciados, y el deleite para los lectores habituales. Saltarás de relatos de ciencia ficción a la emocionante Edad Media, pasando por la intriga policíaca, el terror… con el único límite de tu imaginación”.

Y podemos leer, escribir, participar, jugar con las palabras, fluir y dejar fluir… Y caer en la Entropía y en el placer del caos.

Reina, 5 de junio de 2011

Además, este primer número de Entropía incluye un relato mío: Casualidad.

Casualidad, azar, destino, suerte… Y sueños que se pueden cumplir.

El amor en los tiempos del ciber

Contra el viento del norte.

¿Te he hablado alguna vez del viento del norte? No me sienta bien el viento del norte cuando tengo la ventana abierta.

Daniel Glattauer. Contra el viento del norte

Fácil de leer y entretenido. ¿Un buen libro? No lo calificaría como tal. ¿Una historia original? Creo que tampoco, aunque tal vez sea esa la clave del éxito de esta novela: hoy en día, tal y como nos movemos en internet el relato nos muestra que nos puede ocurrir a cualquiera y, probablemente, muchos lectores se habrán sentido identificados con alguno de los personajes.

Un correo electrónico equivocado y una respuesta educada desatan una relación virtual entre Emmi Rothner y Leo Like. No se conocen de nada y nada tienen en común; sus vidas son muy distintas, igual que sus deseos y ambiciones. Sólo les une una ciudad y una pantalla de ordenador (o dos). A través de las notas que se envían el uno al otro a través del correo electrónico vamos descubriendo sus caracteres, los detalles de su vida, de sus trabajos, de sus familias. Sus mensajes cortos —salvo algunos que se extienden algo más—a veces intensos, nos desvelan los miedos, los anhelos, las contradicciones, el deseo de descubrirse, de mirarse a los ojos y tocarse. ¿Están realmente enamorados? ¿Puede más el deseo o el temor?

Las críticas lo han ensalzado en exceso —es mi opinión—. Algún incauto, queriendo ver en la novela el renacimiento de la literatura epistolar,  ha llegado a compararlo con Flaubert o  Zweig y ha visto en Emmi a una Madame Bovary del siglo XXI. Sinceramente, no creo que sea para tanto, más bien es exagerado. El argumento es sencillo, la estructura no tiene misterio y Glattauer emplea recursos literarios facilones que hacen muy cómoda la lectura pero le restan mérito.

Es un best seller y poco más. Una novela que, ahora que se acerca el verano y las ansiadas vacaciones, se lee de un tirón durante una tranquila tarde de piscina o de playa. Para relajarse, divertirse y pasar un buen rato.

Reina, 30 de mayo de 2011

En el mes de noviembre del año pasado se editó la segunda parte, Cada siete olas, que el mismo Daniel Glattauer anunciaba al final de Contra el viento del norte. ¿Alguno de vosotros la ha leído? Contadme qué tal, si os apetece, claro.